Recetas magistrales
Por Martín Balzamo
Trabajar en una empresa grande puede ser muy divertido. Un trabajo de nueve horas por día, cinco días a la semana se lleva una buena parte de tu vida y vale entonces la pena buscarle un lado divertido. Encontrar patrones para un cerebro nerd es un pasatiempos. Encontrar patrones de comportamiento de altos ejecutivos tiene tres momentos mágicos. El primero es el de descubrir y elaborar el patrón. El segundo es el de constatarlo y extender el dedo índice al grito de, por ejemplo: “Es un caso Paretto” (es el patrón que trataremos hoy). El tercero es elegir un ejecutivo que no tenga posibilidad de privarle a uno el placer de venir a trabajar, o dicho en otras palabras de despedirte, y ponerse en contra de esa verdad absoluta. Veamos esto con un ejemplo.
Detección
Estoy hablando de resolver un problema serio, digamos, encontrar la causa del disconformismo de la gente cuando va al comedor. Le propongo a mi interlocutor un complejo sistema de encuestas, devolución de resultados, entrevistas y me contesta alegremente: “Hacé un Paretto”. Ante mi cara de poker, que oculta mi real cara de enojo por la receta magistral que parece aplicarse siempre, aclara: “Detectá el 20% de las comidas que come el 80% de la gente”. En ese preciso instante mi interlocutor cree haber hecho un aporte fundamental a mi solución y esa noche se va a ir a dormir pensando que es un estadista del nuevo milenio. Cuanto más alto sea el cargo de mi interlocutor más feliz será con su gran aporte. Incluso si esto lo dice ante un universo de otros pares, un murmullo de aprobación le hará sentir al anunciador de la regla del 80/20 que encontró el camino.
Constatación
Tengo que migrar un programa. El programa hace cosas. La última vez que migré este programa me llevó tres años. En los últimos meses todos tienen la fantasía de que esta vez va a costar un par de meses. Están todos locos. Tengo miedo de aclararlo y que maten al mensajero o que me consideren un terrorista. Tomo fuerza, aire, hincho los pulmones y en una reunión con altos mandos digo: “Esto es imposible, no se puede migrar en menos de un par de años”. Me relajo porque me animé a decirlo, siento como la mirada del resto de los integrantes de la mesa me mira desconfiado y la paz no dura más que unos pocos segundos. En el aire hay olor a Paretto. Y sí. Y suena la temible frase: “Migrá el 20% de las funciones que representan el 80% de las funciones que se usan”. Un caso constatado.
Desafío
Anoche dormí mal, tengo un humor terrible, el día está lluvioso y perdió Boca. Entro a una reunión y trato de mantenerme aislado jugando al cinco en línea en el teléfono. Logro ganarle al teléfono y entre la euforia del triunfo escucho hacer no se qué cosa sobre el 20 del 80 de no se qué. Levanto la vista y le digo al anunciador: “Por qué no vas al casino y le jugás al 20% de los números que sale el 80% de las veces!”. Por supuesto, me aseguré antes de que el desafiado no sea mi jefe. Creo que no voy a cambiar el rumbo de la reunión pero mi espíritu revolucionario y lo poco que quedó de mi juventud y de mi rebeldía sobrevive un tiempo más.
2 responses so far ↓
chulita // 7 March 2007 at 8:20 pm
Dále Martín y bienvenidos al OSB!! Siempre he pensado que el dicho favorito de todo los porteños es “Esto es imposible” no es cierto? jaja Ecribiría más pero tengo una cita con jack bauer.
Recetas magistrales (o, Si bien mi vida le pertenece a la empresa, mi corazón le pertenece a Boca) « One Sorry Blog // 27 June 2007 at 7:04 pm
[...] primer artículo de esta sección hablaba sobre el pseudo-deporte de descubrir una situación repetitiva en el [...]
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