PM = Pura mentira
Por Martín Balzamo
“Es porque el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos, y el amor ya no lo reflejo, como ayer.”
Y no es sólo el amor lo que el paso del tiempo afecta. El paso del tiempo te afecta la capacidad de saber qué estás haciendo en el trabajo, que proyectos tenés entre manos, priorizar esfuerzos, deshechar lo que sabés que ya no va.
El otro día leí un chiste de Dilbert en el que éste le ponía a su jefe un caballo muerto en su camino y miraba desde un costado para ver qué hacía. El jefe lo empujaba mientras pensaba (no olvidemos que en una historieta nos podemos enterar de lo que piensan los personajes): “Lo voy a empujar hasta que vuelva a galopar”. Reconocer que algo no funciona o hay que abandonarlo es una habilidad que se pierde después de muchos años de hacer lo mismo. Siempre parece que empujando suficientemente al caballo muerto, éste va a empezar a galopar. Es cierto que esto parece estar relacionado a la típica reacción porteña de “Esto es imposible” vertida en el artículo anterior. Reconocerlo es fair enough, que no se puede decir tan conciso y concreto en español.
En este momento releo los primeros párrafos y me doy cuenta de que algo más se llevaron los años y es la capacidad de mantener el hilo de una conversación o desarrollar una idea. Llevado a la gestión de proyectos, y de muchos a la vez, estoy hablando de seguir un proyecto.
Estos problemas para llevar adelante un asunto me aquejan a mí y a cualquier persona que lleve un par de años haciendo lo mismo. Porque cuando hablo del paso del tiempo, no hablo de canas en la sien. Hablo de hacer lo mismo en el mismo lugar. Eso es paso del tiempo. Eso desgasta, herrumbra.
Entonces, la receta magistral. El PM o Project Management. Tercerizar. Darle a otro el trabajo que uno no puede hacer. Pero… ¿qué es Project Management? ¿Se puede explicar en dos líneas? Son las habilidades que le permiten a uno llevar a adelante cualquier proyecto. Y supuestamente esto sirve para construir un puente de esos que se ven en la tv en los canales como Discovery o para demoler un puente. No importa el qué, importa el cómo. Cuesta creer.
Sin embargo, hay gente que vio el negocio y creó una cultura alrededor de esto. En algún punto, esto parece El señor de los anillos. Tolkien inventó una realidad. Inventó razas, un lenguaje, una región, mapas. Existe para el PM un instituto que regula un estándar sobre qué es el PM y se llama el PMI y la I es de Institute. Existe una biblia del pemeísmo y se llama el PMBOK, donde BOK es Book of Knowledge. Existen exámenes para certificar que uno es uno más en la cofradía e incluso se puede certificar que uno puede formar a otros.
Para mi los PM’s son una cofradía o secta y creo haberlos visto reunidos con vestimentas especiales los martes a la noche alrededor de antorchas. Hay mucha gente que trabaja de PM en empresas grandes y pequeñas. En su versión más berreta (tacky, para los angloparlantes) son personas que se te acercan y te preguntan: “Para cuando va a estar tal cosa”. Después periódicamente vuelven y preguntan: “¿Ya está?”, “¿Hay algún retraso?”, “¿Riesgos?”. Visto de esta forma, se podría reemplazar por un IVR o una grabación que te llame y te pregunte cada hora: “¿Ya está?”.
El PMI es más ambicioso. Habla de ocho áreas: esfuerzo (tantas horas), fecha (para tal día), alcance (un puente de una vía), recursos humanos (equipos, caciques, indios), calidad (un puente que no se caiga cuando pase un desfile militar*), contratación de proveedores (tercerización es parte de otra receta magistral) y hay dos que no me las acuerdo, porque probablemente… no soy un buen PM.
Me acordé. Riesgos. Pero sobre detección y administración de riesgos, hablaremos más adelante.
*Sólo aquellos que tuvimos que aprender a desfilar (dijo Einstein que quienes disfrutan de un desfile tienen la cabeza para que la columna vertebral no le termine en punta) sabemos que arriba de un puente se “rompen filas” para evitar que éste se caiga al entrar en resonancia el paso militar con la vibración del puente.
Muy interesante, Martín. Suguaramente sos MEJOR PM que los otros por no saber las reglas ridículas de desfilar cómo cabrón. SIN EMBARGO, no me digas que mi caballo muerto no va a galopar…el MIO…sí…un día…sí.
Pingback: Que malos somos los Jefes de Proyecto » Presión Blogosférica
hola espero que te encuentres bien te cuidas si te deceo buena suerte
Te falto una cosa, son 9 áreas no 8.
Es muy bueno! Sin embargo yo pienso que la figura de un PM es útil, sólo que, al menos en Argentina, se vio (como vos dijiste) la veta comercial y se desvirtuó totalmente la cosa. Hoy cualquiera es PM y el que no lo es quiere serlo y en ambos casos, muchos de ellos no saben ni de qué se trata. Lo ven como una posición de poder, una aspiración profesional, un buen sueldo rodeado de bonuses, etc. Antes era ser gerente o manager, ahora ser PM…
Yo lo veo así y también veo que como ahora lo son los PMs, temo que van a aparecer nuevas figuras que se desvirtúen. Yo estoy metido en lo que son las prácticas de ITIL, que no son más que eso un conjunto de buenas prácticas que, adecuadamente (y de forma customizada) implementadas en una empresa, hacen que el servicio de infraestructura sea mucho más óptimo. Ya me encontré con gente que dice ser experto en la materia, que hace 1 año viene escribiendo buenas prácticas para la empresa y que hasta ahora no han arrojado ningún resultado. Pero por supuesto, tienen certificaciones y cocardas por todos lados. Vienen de una consultora con “amplia experiencia en la materia”….
Avivados hay en todos lados, vivimos en un país lleno de avivados y lamentablemente hay mucho lugar para ellos. Los que tratamos de hacer las cosas bien tenemos que, además de hacer bien nuestro trabajo, aprender a convivir con ellos. Es parte del ecosistema. Luchar contra eso es inútil. Hay que concentrarse en lo que uno hace y en los que de uno dependen.
En mi experiencia también también veo que esa gente, los vivos, los figuretti, las estrellitas del momento, hoy están y mañana no. Son estrellas fugaces y rara vez se los recuerda como alguien que valió la pena trabajar.
abrazo grande.
Excelente artículo..!!!
Aquí en Perú abunda la ridiculez del PM.
Hay mucho atorrante que no sabe leer ni escribir y cree que porque pasó un examen del PMI ya se cree todo un Gerente de proyectos.
Hay mucho payaso que predica el PM “como un estilo de vida”, y sin embargo en sus empresas o negocios se andan peleando con todo el mundo (pésima comunicación), quieren imponer las cosas (sin planificar), entre otros.. ¿Y todo por qué?, por la “bendita certificación PMP”, que es como decir “si no eres PMP no sabes nada”.. Que estupidez..!!!